Enseña al niño a seguir fielmente su camino, y aunque llegue a anciano no se apartará de él.
¡Bendito sea quien ve a otros con bondad y comparte su pan con el indigente!
Expulsa al blasfemo, y se acabarán las peleas, cesarán los pleitos y las ofensas.
El Señor es guardián del conocimiento, pero trastorna los planes de los traidores.
La necedad va ligada al corazón del joven, pero la vara disciplinaria le quita lo necio.
No tengas nada que ver con gente violenta, ni te hagas amigo de gente agresiva, para que no imites su conducta y tú mismo te tiendas una trampa.
No te comprometas por otros, ni salgas fiador de nadie. ¿Por qué han de quitarte hasta la cama si resulta que no tienes con qué pagar?
(Proverbios 22:6, 9, 10, 12, 15, 24-27 RVC)