Que bendición fue tenerlas a todas hoy, gracias a todas por la ayuda, por la comida y gracias Kari por dirigirnos en oración y gracias por recordarnos que antes de orar tenemos que preparar nuestros corazones para que Dios escuche la oración.
Qué Dios nos continue bendiciendo y llenando de unidad en su espíritu.







