Versículo para Meditar

Los pecados de algunos hombres se hacen evidentes antes de que ellos sean llevados a juicio, aunque a otros se les descubren después. De igual manera, las buenas obras se hacen evidentes; y aun las que son diferentes, tampoco pueden permanecer ocultas.

1 Timoteo 5:24-25

Gracias a Dios por tan linda noche, que bonito ver a todos cantando llenos de alegría, gracias a todos los  voluntarios que domingo a domingo colaboran con el café, con ordenar y con instalar el equipo.

Seguimos estudiando el libro de que Pablo escribió a los Gálatas, el tema de la serie es: “Como ser buenos” y la idea principal fue: “Seguir a Cristo es siempre estar progresando”. Como vimos hoy Pablo habló de como él persiguió a los cristianos,  hablo de como Jesús mismo le predicó el evangelio y de como se convirtió de ser perseguidor del evangelio a predicador del evangelio. Como vimos Pablo usa su propio ejemplo para enseñar a los Gálatas ( y hoy día  nosotros), que el cristianismo es algo que no es latente, no es un estado fijo. El cristiano tiene que  progresar. Si vemos a nuestro alrededor tenemos mucho trabajo para seguir progresando y si entramos de lleno a trabajar para Jesús vamos a ver que nunca vamos a terminar con todo las obras que  él tiene preparadas de antemano para nosotras.

Pero les hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí no sigue criterios humanos, pues yo no lo recibí ni lo aprendí de nadie, sino que Jesucristo me lo reveló. Porque ya han oído ustedes hablar de cuál era mi conducta antes, en el judaísmo, cuando perseguía y asolaba sobremanera a la iglesia de Dios. En el judaísmo, yo aventajaba en mi nación a muchos de mis contemporáneos, y era mucho más celoso de las tradiciones de mis padres.

Pero Dios me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia, y cuando a él le agradó revelar a su Hijo en mí para que yo lo anunciara entre los no judíos, no me apresuré a consultar a nadie, ni subí a Jerusalén para hablar con los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco. Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días; pero no vi a ningún otro apóstol, sino a Jacobo el hermano del Señor. En esto que les escribo, pueden ver delante de Dios que no miento. Después fui a las regiones de Siria y de Cilicia, y las iglesias de Judea, que eran en Cristo, no me conocían ni me habían visto; solamente habían oído decir: «Aquel que antes nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo buscaba destruir.» Y glorificaban a Dios en mí. Gálatas 1:11-24
Señor permitenos seguir progresando en este camino y llegar al cielo y escuchar tu voz diciendonos ¡BIEN HECHO MI HIJA!
Por favor sigan orando por Raulito y doña Elsa que Dios les de completa salud.
Pase una linda semana;
Jackie C.

Gracias Albita por abrir su casa y por organizar éste estudio.Que felicidad ver a Ana de nuevo en los estudios y verla recuperada.Gracias a Dios por ella y por su recuperación.

Hoy seguimos estudiando el libro Deuteronomio y las escrituras que más me llamaron la atención fueron;

»Ustedes saben cómo vivíamos en Egipto, y cómo hemos pasado por en medio de las naciones que hemos encontrado a nuestro paso; ustedes han visto sus hechos repugnantes, y los ídolos de madera, piedra, plata y oro, que tienen consigo. No vaya a ser que alguno de ustedes, hombre o mujer, familia o tribu, aparte hoy su corazón del Señor nuestro Dios y vaya y sirva a los dioses de esas naciones. No vaya a ser que haya entre ustedes alguna raíz que produzca hiel y ajenjo, y que al oír las palabras de esta maldición, él se bendiga a sí mismo y diga: “Aun cuando persista yo en endurecer mi corazón, voy a estar bien”, pues eso podría perjudicarlos a todos, buenos y malos. El Señor no querrá perdonarlo, sino que su ira y su celo se encenderá contra ese hombre, y caerán sobre él todas las maldiciones escritas en este libro, y el Señor borrará su nombre de debajo del cielo. Deuteronomio 29:16-20
No apartemos nuestro corazón de nuestro Dios, no nos dejemos arrastrar por nuestra idolatría, luchemos por tener a Dios en el centro de nuestro corazón.
Que pasen un lindo fin de semana y si es la voluntad de Dios nos vemos el domingo. Las quiero mucho;
Jackie C.