Gracias a Dios por la reunión de hoy, gracias a todas por asistir y gracias Kari por abrir su casa para el estudio de hoy.
Hoy afianzamos la idea de que Jesús es la palabra de Dios y por lo tanto nosotras como sus seguidoras no nos tenemos que quedar solo con el conocimiento, sino que tenemos que alimetarnos de su palabra para conocer lo que Él quiere de nosotras y para que produzca frutos, para poder poner en práctica dicho conocimiento y para ayudar a otras personas ya sea evangelizando, exortando, animando, discipulando, corrigiendo, etc.
Si realmente creemos que Jesús es la palabra de Dios hecho hombre tenemos que amarla y llenarnos de ella cada día en cada momento.
Jesús le respondió: «El que me ama, obedecerá mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y con él nos quedaremos a vivir.El que no me ama, no obedece mis palabras; y la palabra que han oído no es mía, sino del Padre que me envió. Juan 14:23-24
¡Cuánto amo yo tus enseñanzas!¡Todo el día medito en ellas! Me has hecho más sabio que a mis perseguidores, porque tus enseñanzas están siempre conmigo.Entiendo más que mis maestros, porque tus testimonios son mi meditación. Comprendo mejor que los ancianos, porque obedezco tus mandamientos. Me he apartado de todo mal camino, para obedecer tu palabra. No me he apartado de tus juicios porque eres tú quien me dirige.¡Cuán dulces son tus palabras en mi boca! ¡Son más dulces que la miel en mis labios! Tus mandamientos me han dado inteligencia; por eso odio toda senda de mentira. Salmos 119:97-104
Así que despójense de toda impureza y de tanta maldad, y reciban con mansedumbre la palabra sembrada, que tiene el poder de salvarlos. Pero pongan en práctica la palabra, y no se limiten sólo a oírla, pues se estarán engañando ustedes mismos. El que oye la palabra pero no la pone en práctica es como el que se mira a sí mismo en un espejo: se ve a sí mismo, pero en cuanto se va, se olvida de cómo es. En cambio, el que fija la mirada en la ley perfecta, que es la ley de la libertad, y no se aparta de ella ni se contenta sólo con oírla y olvidarla, sino que la practica, será dichoso en todo lo que haga. Santiago 1:21-25
Dios te pedimos que nos des el animo de alimentarnos con Tu palabra cada día y la pongamos en práctica.
Dios las bendiga;
Jackie C.



