Es evidente que ustedes son una carta escrita por Cristo y expedida por nosotros; carta que no fue escrita con tinta sino con el Espíritu del Dios vivo, y no en tablas de piedra sino en las tablas de corazones que sienten. (2 Corintios 3:3 RVC)
Eso sentí por el grupo de damas el miércoles, sigamos adelante guiadas por el Espíritu Santo y no por los engaños de Satanás.
Que el Señor todo poderoso nos guarde, nos guíe y libre del mal