Estudio 5 de Feb. 2014

Que linda noche, cada miércoles le digo a Felipe, éste fue el mejor estudio del año, gracias a todas por haber venido, gracias por compartir sus testimonios, son de mucha enseñanza para las que los escuchamos.

El domingo hablamos de que cuando tomamos nuestra decisión de seguir a Jesús él se  convierte no solo en nuestro salvador si no que también en nuestro Señor. Nos comprometimos a darle todo lo que somos y todo lo que tenemos, pero como vimos las circunstancias de la vida, enfermedades, pecados, nuestros placeres, las cosas que no queremos soltar, nuestros idolos se vuelven nuestros amos y no permitimos que Jesús sea el Señor de nuestra vida. Al leer del libro de Apocalipsis Jesús nos hace ver bien claro que cuando nosotras no le obedecemos y no nos rendimos a su señorío lo que nos espera es la muerte eterna, nuestros nombres serán borrados del libro de la vida, pero si nos arrepentimos, luchamos, perseveramos y le obedecemos ganaremos vida eterna junto a él.

Pero tengo contra ti que has abandonado tu primer amor.
Así que ponte a pensar en qué has fallado, y arrepiéntete, y vuelve a actuar como al principio. De lo contrario, vendré a ti y, si no te arrepientes, quitaré tu candelero de su lugar. Apocalipsis 2:4-5

Haz memoria de lo que has recibido y oído, y ponlo en práctica y arrepiéntete. Si no te mantienes vigilante, cuando menos lo esperes vendré sobre ti como un ladrón. Apocalipsis 3:3

El que salga vencedor será vestido de blanco, y jamás borraré su nombre del libro de la vida, sino que lo reconoceré delante de mi Padre y de sus ángeles. Apocalipsis 3:5

“Yo sé todo lo que haces. Delante de ti he puesto una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar. Aunque son pocas tus fuerzas, has obedecido mi palabra y no has negado mi nombre. Yo haré que esos que en la sinagoga de Satanás dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten, vayan y se arrodillen ante ti, y reconozcan que yo te he amado. Apocalipsis 3:8-9
“Yo sé todo lo que haces, y sé que no eres frío ni caliente. ¡Cómo quisiera que fueras frío o caliente! Pero como eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3:15-16
Para que seas realmente rico, yo te aconsejo que compres de mí oro refinado en el fuego, y vestiduras blancas, para que te vistas y no se descubra la vergüenza de tu desnudez. Unge tus ojos con colirio, y podrás ver.
A todos los que amo, yo los reprendo y los castigo; así que muestra tu fervor y arrepiéntete. ¡Mira! Ya estoy a la puerta, y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, yo entraré en su casa, y cenaré con él, y él cenará conmigo.
Al que salga vencedor, le concederé el derecho de sentarse a mi lado en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado al lado de mi Padre en su trono. Apocalipsis 3:19-21
Dios te pido que no nos pongamos sordas ni ciegas a tu llamado, ni que nos entreguemos al pecado, danos oidos que escuchen tu voz y que te obedezcamos lo mejor que podamos. Amén
Que Dios las continue bendiciendo.
Jackie C

Reunión 2 de Feb. 2014

Gracias a Dios por la linda noche que nos dió, quiero agradecer especialmente a las cantantes , Jorge y a Felipe que a pesar de estar muy enfermos, trabajaron para el Señor sin poner excusas, chicos en su debilidad Jesús se hizo fuerte 2 Cor 12:9

Hoy reiniciamos la serie “Contemplar a Cristo” la idea principal de hoy fue: “Jesús es el Señor de señores”.

El tema de hoy me hizo reflexionar mucho, cuando nosotros realizamos que teníamos que tomar nuestra propia decisión de seguir a Jesús, lo hicimos voluntariamente, concientes de lo que estabamos haciendo, el día de nuestro bautismo decidimos que estabamos aceptando a Jesús como nuestro SEÑOR y salvador, pero muchas veces nos olvidamos que gran parte de ésta decisión de seguir a Jesús es la de entregar nuestra vida a él, empezamos bien pero cuando vemos que las cosas no son como nosotros queremos si no como Jesús quiere, aquí es cuando empieza el conflicto en nosotras porque solo queremos aceptar la parte de que él es nuestro Salvador pero no nuestro Señor. Y allí es cuando empezamos a retirarnos porque no nos conviene, porque no es así como nosotros queriamos las cosas, y empezamos a hablar mal y a criticar a las que tratan de hacer lo que Jesús pide y  hasta llegamos a pensar que son hipocritas, nos volvemos más feas de lo que eramos antes de seguir a Jesús.

No podemos jugar con Jesús, no son así de fáciles las cosas, el castigo que nosotras sus hijas vamos a recibir por no obedecerle va a ser grande, no les quiero dar miedo, pero si quiero que piensen en el día que nos bautizamos, hicimos un compromiso con Dios y tenemos que cumplirlo y mantenernos firmes, no juguemos con fuego. Y las que no han tomado esa decisión yo se que nosotras no somos el mejor modelo a seguir, pero Jesús si lo es y él vino para salvanos a todas, y yo les pido no miren nuestros malos ejemplos pero si nuestras luchas y tomen su decisión de seguir a Jesús por arrepentirse y bautizarse. Y les quiero dar gracias por la paciencia y la gracia que nos demuestran.

¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les mando hacer? Les voy a decir como quién es el que viene a mí, y oye mis palabras y las pone en práctica: Es como quien, al construir una casa, cava hondo y pone los cimientos sobre la roca. En caso de una inundación, si el río golpea con ímpetu la casa, no logra sacudirla porque está asentada sobre la roca. Pero el que oye mis palabras y no las pone en práctica, es como quien construye su casa sobre el suelo y no le pone cimientos. Si el río golpea con ímpetu la casa, la derrumba y la deja completamente en ruinas.» Lucas 6:46-49

Dios te pido que nos ayudes a ponerte en el centro de nuestra vida, rompe todos los idolos que tenemos en nuestro corazón aunque nos cause mucho daño terrenal, pero queremos Señor servirte de Corazón, y queremos pasar la eternidad contigo. Amén.

Las quiero mucho chicas. Que tengan una buena semana;

Jackie C.

Versículos para Meditar

Dijo entonces el Señor: «Ellos serán para mí un tesoro muy especial. Cuando llegue el día en que yo actúe, los perdonaré, como perdona un padre al hijo que le sirve. Entonces ustedes se volverán a mí, y sabrán distinguir entre los justos y los malvados, entre los que sirven a Dios y los que no le sirven.» (Malaquías 3:17, 18 RVC)